Aunque la exportación española a China crece y ya está pisándole los talones a un destino tan tradicional como México, todavía está muy lejos del potencial real con un gran desequilibrio comercial ya que nuestras exportaciones solo cubren el 14% de las importaciones. En ese contexto y con la imperiosa necesidad de nuestras empresas de buscar mercados en crecimiento, todo esfuerzo será poco para aumentar la promoción de nuestros productos allí. Por otro lado, como el problema de China es el riesgo de un crecimiento muy rápido, podemos aprovechar la oportunidad y dejando por un momento aparte los escrúpulos ideológicos, proponerles un intercambio durante una temporada: Por unos cuantos de sus gobernantes podríamos cederles todos los nuestros junto con la oposición de regalo.
PLANETA CHINA
A cada nuevo viaje a sus grandes ciudades, China muestra al visitante a simple vista la rapidez de su desarrollo económico. Observando las lujosas avenidas y rascacielos del centro de Shanghai, la casi desaparición en sus calles de las bicicletas sustituidas ahora por coches, uno se pregunta por qué los otros países que todavía siguen gobernados por partidos comunistas no se apuntan a este modelo que está generando riqueza y es cierto que muchos nuevos ricos pero también una clase media que según algunos analistas alcanza ya casi a un 30% de su población, es decir a unos 400 millones de personas con capacidad de consumo.
Aunque su renta per cápita no sea todavía comparable a la europea, estamos hablando de un gran mercado actual, no de futuro. Mientras en Europa la crisis achica nuestras economías y nos obliga a recortar gastos privados y públicos, China ha sorteado la crisis financiera global, su PIB creció el primer trimestre de 2010 un 11,9% y su peligro no es la recesión, si no un posible recalentamiento que eleve la inflación hasta el 3,5% Pero su gobierno les tranquiliza anunciando que para el segundo trimestre la expectativa es de crecer “solo” el 10,7% Siguiendo allí los telediarios españoles, súbitamente tienes la sensación de que en lugar de un noticiero debes estar viendo “crónicas marcianas”.
Pero lo más llamativo es que contradiciendo todas las ideas preconcebidas, en los últimos meses China está empezando importar más de lo que exporta. Y esto no es porque hayan bajado sus ventas internacionales, que pese a todo subieron un 24% el primer trimestre, si no porque se ha convertido en un comprador voraz.

