Algunos en el aeropuerto de Madrid ya no recordaban la última vez que tuvieron problemas para embarcar una expedición por falta de espacio al encontrarse los vuelos completos. Pero sin embargo, coincidiendo con el inicio de la temporada de invierno,esos problemas con las reservas han comenzado para algunos destinos en Latinoamérica debido a un aumento de la carga.
Lo curioso es que eso ocurre al mismo tiempo que en el entorno mundial las compañías aéreas y navieras no paran de anunciar nuevas reducciones de la capacidad de carga en sus rutas para, según dicen, acomodarse a los menores volúmenes de la demanda y poder de esa forma detener la sangría de pérdidas que les genera mover buques y aviones sin la carga suficiente.Claro que disminuir la oferta también les ayuda a fijar preciosde fletes más altos y rescatarlos del pozo donde los había llevado la sobrecapacidad y la necesidad de llenar buques y aviones, literalmente “a cualquier precio”.
Por ejemplo, las navieras Maersk, APL, Hyundai y MOL que operan líneas trasatlánticas uniendo Europa con América , para estabilizar ese mercado están anunciando recortes de su capacidad en las rutas conCanadá, EE.UU. y Méxicoen Enero de 2010 de aproximadamente un tercio de la actual.
En carga aéreael grupo Air France/KLM/Martinairque ya hizo una reducción a principio delverano pasado, ahora anuncia para enero un nuevo recorteque mermará su capacidadun 20% con respecto al año pasado.
Pero mientras tanto en Madrid, sorprendentemente y en total contradicción con los anuncios de reducción a nivel global, tenemos la reciente puesta en marcha de una nueva frecuencia delservicio en avión Airbus 310 F de Turkish Airlines, con lo que esta aerolínea duplica su capacidad en carguero entre Madrid y el aeropuerto de Estambul, que además de utilizarse para el comercio con Turquía es usado como “hub” para transportar carga hacia y desde otros aeropuertos enOriente Medio y sobre todo India y Extremo Oriente.
Como en los tiempos que corren no cabe imaginar que detrás de la puesta en marcha de un vuelo regular carguero no haya un profundo estudio de viabilidad, esto es una noticia sin duda muy positiva.
Ante los síntomas de repunte de la actividad de carga aérea en Madrid, la cuestión es determinar si estamos frente a hechos aislados que quizás pudieran anunciar algo significativo o no se trata nada más que de espejismos en medio del desierto.

